sábado, 30 de mayo de 2009

De cómo fue que un día dejaste de escribir



Poco a poco te fuiste (perdiendo)

Primero se te fue el ritmo

Nada de cuidado, dijo el médico

Pero, adiós para siempre

a los bailes de asiento

Lo siguiente fue la voz

Y le dijimos adiós a las marchas

Y también Adiós a las letras

Echas ternura

Y Luego. Finalmente

Olvidaste las palabras

esas que nacían de tu mano

Entonces ya no hubo remedio

Y luego, un mal día

Sólo quedó lo gastado

Y luego, un mal día

Sólo quedaron recibos viejos

Y luego un mal día

Sólo quedaron recuerdos.









miércoles, 20 de mayo de 2009

¿Cómo se llama Aquél? Su apellido es ser callado

viernes, 15 de mayo de 2009

Historia Verídica (Citando a Cortazar)

A un señor se le caen al suelo los anteojos, que hacen ruido terrible al chocar con las baldosas.
El señor se agacha afligidísimo porque los cristales de anteojos cuestan muy caro, pero descubre con asombro que por milagro no se han roto.
Ahora este señor se siente profundamente agradecido y comprende que lo ocurrido vale por una advertencia amistosa, de modo que se encamina a una casa de óptica y adquiere en seguida un estuche de cuero almohadillado doble protección , a fin de curarse en salud. Una hora más tarde se le cae el estuche, y al agacharse sin mayor inquietud descubre que los anteojos se le han hecho polvo. A este señor le lleva un rato comprender que los designios de la Providencia son inescrutables y que en realidad el milagro ha ocurrido ahora.